Historias Cruzadas. Cuarto Capítulo: "Entrelazados". (Segunda parte).

 

Pasaron dos semanas desde la última carta de Sasha, sin esperanzas porque no sabía nada de Mía, estaba apunto de partir de aquella ciudad, continuar con sus viajes, llevando el recuerdo de ella. No quería irse sin antes pasar una última vez por aquel lugar donde la conoció.  Quería llevar en su mente cada rincón de ese lugar, cada esquina, cada calle. Para no olvidar nada, hasta llevó sus lápices de dibujo y unas cuantas hojas de papel. Pero repentinamente comenzó a llover. 
"Mía, mi preciada Mía. ¿Habrás leído mis cartas? Mi corazón se irá roto si no me permites volver a verte. Quisiera poder hablarte de muchas cosas y aún no he logrado verte. ¿Dónde estarás? ¿Por qué tiene que llover justamente este día? Mía, como quisiera pronunciar ese nombre mirándote fijamente, aunque sea una ultim vez. 
-De un momento a otro, tal fue su sorpresa, lo que había deseado se hizo realidad puesto que al abrirse la puerta, Mía estaba allí-.
Sasha: ¡Regresaste!.
Mía: ¿Sasha? ¿Que haces aquí?.
Sasha: ¿Leíste mis cartas? No me puedo ir sin antes hablarte un poco.
Mía: ¿Estuviste todo este tiempo esperándome?.
Sasha: ¡Claro que si! Has hecho de mi ilusión una realidad.
Mía: Sasha... Yo, yo he leído tus cartas.
-Con un rubor dulce y tierno que se marcaba en su rostro, Mía miró a Sasha sonriendo-.
Sasha: ¿De verdad?.
Mía: Si, de hecho están aquí. También escribí algunas para ti.
Sasha: ¿Tu de verdad escribiste cartas para mi?.
Mía: Si, es que no supe adonde enviarlas. ¿Te gustaría leerlas?.
Sasha: Por supuesto.
Mía: Bien, entonces dame un momento y las busco.
"Admito que me sentí intimidada, no había tenido un encuentro de tal manera con alguien , no te disculpes que no hiciste nada que amerite hacerlo. Me he ausentado por un inconveniente que tuve. Si te veo, te contaré más detalles al respecto. Mía". (Carta #1).
"No he podido dormir pensando en juntar el valor para contarte sobre lo que me aflige, pero no pienso en otra cosa que en el día en que fuiste a visitar mi tienda. No se si te pase lo mismo y piensas en eso. Mía". (Carta #2).
"Dime por favor que me hiciste, todas las noches desde que te conocí, es la misma historia. Tu rostro es como si aún me quedara tiempo en este mundo, es como si me dieran otra oportunidad, es como si tu fueras lo que necesito para estar bien. ¿Acaso estoy loca? ¿Como puede uno curarse de esto? Mía". (Carta #3).
"Hace un mes, poco antes de la llegada de tus cartas, tuve un ataque, estuve en el hospital durante unos días. Tengo una enfermedad degenerativa, que está acabando con mi corazón, con mi vida.  Si, créeme que yo también quisiera que fuera una mentira, una pésima mentira, pero no es así. Me la diagnosticaron hace tres años. Eso me impulsó a abrir Evergarden. No crecí con mis padres, he estado sola desde muy pequeña, gracias a la Hermana Aurora he existido en este planeta, ella me ayudó en mis estudios y a crear Evergarden. Mi circulo de amistades se reducen a cinco personas, Rosé es una de ellas. Disculpa mi reacción aquella vez, deberás entender que no estoy acostumbrada. Aquellas palabras han calado muy hondo en este corazón que se está marchitando, pero si, voy a morir dentro de poco. Mía". (Carta #4).
-Una Mía muy quebrantada voltea a mirar a Sasha sin abandonar su tierna sonrisa-.
Mía: Allí están las respuestas...
Sasha: ¿Esto no es cierto o si? -una entrecortada voz delataba al muchacho-.
Mía: Si, si lo es. Creo que necesitabas saberlo ya que siento que esto es planeado. 
Sasha: Como quisiera poder quitarte ese sentimiento que te tiene tan arrinconada, y creo que con todo esto es más que suficiente para que entiendas que me he enamorado de ti. ¿Aún así me alejarás de tu lado?.
Mía: Creeme que si quisiera alejarte, no habría contestado ninguna de tus cartas, así como tu, he estado procesando una ilusión por ti, que no creí ser correspondida, y mírame, aquí parada frente a ti, aclarando todo. Confirmando si es cierto lo que siento. 
Sasha: ¿Que sientes?.
Mía: Siento como si el mundo se detuviera, con cada carta tuya mi corazón latía, tan fuerte que sentía mi final llegar más cerca, y sin embargo sigo parada hablándote. 
Sasha: Te he añorado desde el día que te vi, nunca se borró de mi mente aquella imagen de tu rostro y tus ojos brillantes. A pesar de este padecimiento tuyo mantienes tu vida ardiendo. Solo quisiera saber si puedo formar parte de esa llama.
Mía: No serás feliz conmigo. -Retiró su mirada hacia otro ángulo cruzando sus manos, entrelazando sus dedos-. No serás feliz conmigo, no seré eterna, no habrá vejez que compartir, no habrán flores para oler junto a mi, no habrá con quien contar las estrellas. Yo no estaré ahí. ¿Aún así quisieras continuar? Sabiendo el dolor que puedo causarte. 
Sasha: No podría estar más complacido, más afortunado, más feliz.
Mía: Entonces quédate, quédate a mi lado hasta mi último día, soporta mis cambios de humor. Si te abrazo con fuerza en las noches, abrázame. Que si me voy antes, mi amor seguirá intacto por ti.
Sasha: Pensé que esto no era real, o no de tu parte al menos, me estaba haciendo pasar por loco. Pero si, estoy loco por ti, verte hoy me hizo comprenderlo.
Mía: Con esta confesión que hoy he dado. He dejado por enterado que aunque mi corazón está muriendo, en este día está latiendo solo por ti.
-Aquella tarde lluviosa, fue el día donde Mía había encontrado el último motivo por el cual seguir hasta el final-.
Así como llegó el Invierno, de la misma forma se fue para darle paso a la Primavera. Época favorita de Mía, puesto que las flores comenzaban a nacer, así como iba creciendo su amor por Sasha. De pronto se le ocurrió que quería vender la tienda y con el dinero obtenido irse de viaje junto a el. Igual ya no le quedaba mucho tiempo, debía dejar todo organizado. La venta de la tienda fue muy satisfactoria, se la había dejado encargada a la Hermana Aurora, en ausencia de Rosé que ya se había marchado a la ciudad.  El dinero recolectado sería empleado para el viaje que estaban planeando juntos, no era una fortuna pero en algo iba a ayudarles.
Sasha: ¡Mía! ¿Que te parece si primero vamos a un campo de Girasoles, se que te gustan. 
Mía: Me parece perfecto, pero antes de irme quisiera dejarle una carta a Rosé. 
-Fin de la segunda parte-.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Historias Cruzadas. Tercer Capítulo: "El día que nos conocimos".

Historias Cruzadas. Último Capítulo: Reencuentros.